Todos los sacerdotes, monseñores, cardenales y papas, han caído en el error espiritual de hacer Santas Misas para celebrar, todos los años, las más de 2000 advocaciones que en todo el mundo se han inventado e impuesto para honrar a nuestra Santísima Virgen Madre María, que no exista un día que no se honre a la Santísima Madre de nuestro Señor Jesucristo. Es inaudito que, en ninguna nación o pueblo, durante todos estos siglos, no haya existido nunca nadie que hubiese inventado e impuesto una justificación para celebrar, por lo menos, una Santa Misa que honre y glorifique a nuestro Dios Padre Yahveh, al Santísimo Padre de nuestro Señor Jesucristo.
En Santa Rosa de Lima, a 9 de junio de 2024.
Hno. Alfredo Medrano, hijo de Dios Padre Yahveh y discípulo misionero de El Salvador del Mundo.
