Nuestro Dios Padre Yahveh nos redime y bendice a sus hijos oprimidos. Las obras de justicia y misericordia son santificadas por nuestro Dios Padre Yahveh. «Yahveh, el que hace obras de justicia, y otorga el derecho a todos los oprimidos.» (Sal 103,6).
Nuestro Dios Padre Yahveh nos ama a todos sus hijos e hijas, y nos ha dado su plan de salvación. El Hijo de Yahveh nos enseñó, que si deseamos amar a nuestro Dios Padre, debemos dejar de amar el dinero, diciendo: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego ven, y sígueme.» (Mt 19,21). «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.» (Jn 14,6).
En El Salvador, en la Iglesia Católica, millones de cristianos hemos sido víctimas de sacerdotes y obispos militares, ladrones, homosexuales, pederastas e hipócritas, de los codiciosos y depravados que jamás han amado y adorado a nuestro Dios Padre Yahveh, sino al dinero que satisface sus mundanos y asquerosos vicios.
Los sacerdotes y obispos militares, ladrones, homosexuales, pederastas e hipócritas, en 1974 comenzaron a robar el dinero que donamos para construir el Edificio Clínica Casa Comunal en el terreno baldío de antiguo convento parroquial de Santa Rosa de Lima; y se robaron el dinero que durante la guerra civil la Iglesia recaudaba para las pobres víctimas, dedicándose a comprar lujosas propiedades en Los Planes de Renderos, La Zunganera, Zapotitán, San Salvador y en otras poblaciones de El Salvador.
Los sacerdotes y obispos militares, esos malignos altos mandos castrenses, nos acusaban de comunistas, para que nos asesinaran sus escuadrones y batallones de la muerte. A Monseñor Romero, a los sacerdotes y a todos los católicos que denunciaban la corrupción, ellos los asesinaron, acusándolos de comunistas.
En Santa Rosa de Lima, a 17 de junio de 2022.
Hno. Alfredo Medrano, hijo de Yahveh Dios y discípulo misionero de El Salvador del Mundo.
